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Papá Mindful

Este verano me ha tocado pasar semanas completas de papá mindful. Sin nana y con esposa fuera de Santiago por trabajo. Con mi hija menor, de 3 años, todo el tiempo en casa y la mayor, de 14 años, a veces en casa.

El resultado ha sido que, pese a haber estudiado, leído, tomado formaciones, dar cursos, meditado hace más de veinte años, he estado ¡¡COLAPSADO!! He vivido en carne propia lo que significa estar 100% atento a tu hijo, sin poder ducharte, ir al baño, comer, lavarte los dientes, y una larga lista de etcéteras. Por cierto, nada que las madres que están leyendo no conozcan de cerca… Así que escribo estas líneas para reconocer que las labores de crianza y cuidados domésticos pueden resultar muy agotadoras. Además, dado que muchas de estas labores son invisibles, no se ven. Al final de cada día, exhausto y luego de darme una ducha a la 1 de la madrugada para relajarme, mi primera conclusión fue querer dedicar estas líneas a las madres, a todas las madres. Y es que se merecen un monumento por todo el trabajo invisible que suelen realizar.

Luego de la primera semana de colapso, los siguientes días saqué del cajón mis años de práctica de meditación y quise investigar de qué manera se puede ser un padre mindful en estas condiciones (condiciones reales y cotidianas, no ideales) Muy seguido me empecé a dar cuenta que el estrés y agotamiento de estas circunstancias surge al querer estar en otro lugar del que estás. Me quedó muy clara la definición, que tanto me gusta, dada por David Bercelli, el creador de TRE (en otro post les comentaré de esto): el estrés surge de resistirnos a lo que nos está ocurriendo. Cuando quisiéramos estar en condiciones distintas a las que tenemos enfrente, surge el estrés. Así de simple. En el caso de la crianza, mucho del estrés (y por ende, el agotamiento y el mal genio) surge cuando quieres tener tiempo “para ti” y tu hijo/a te está demandando que estés con él/ella.

Pero, como me di cuenta, el problema es que esa sobrecarga de estrés es tan intensa que una vez que logras tener “tiempo para ti”, estás tan cargado de adrenalina que lo que mejor atinas a hacer es revisar tus mails y whatsapps, contestar llamadas, ver alguna serie o revisar Facebook. Entonces, ¿valía la pena estresarse para eso? Es una buena pregunta que me surgía mientras me estresaba por no tener tiempo para mi.

Cuando lograba responderla, (1) me daba cuenta que en realidad no tenía tantas cosas súper urgentes que hacer, y (2) lograba fluir más con lo que estaba ocurriendo. En lugar de querer que ocurrieran las cosas a mi ritmo, todo se hacía más llevadero y lo disfrutaba. Y, como por arte de magia, mi hija también fluía más y descansaba.

Otra reflexión que me surgió en estos días es que ser padre mindful no significa ser un padre perfecto. Para nada, de lo contrario sería una exigencia más. Casi diría que es lo contrario: es permitirse ser un padre imperfecto, agotado, colapsado, de mal humor. ¿De qué se trata entonces? Al parecer se trata de darse permiso. Es un cambio muy sutil, pero profundo. Básicamente es ser consciente de lo que está ocurriendo. Si estás colapsado, reconoces que lo estás. Y ya está. No haces más cuento ni buscas un culpable por eso. Por eso mindfulness es una práctica. Porque es clave darse espacios para practicar ser consciente de lo que está ocurriendo. Pero de manera amable con uno mismo.

Mi siguiente reflexión, a renglón seguido, es la siguiente: es obvio que al final de uno de estos días agotadores y extenuantes como los que viví, una persona termine de mal humor. Por lo mismo, es entendible que una madre que cargue sola con la responsabilidad de estas labores, termine de mal humor y no quiera saber nada de nadie. Como me han dicho muchas mujeres en la consulta: “¡no queremos ser más la bruja!”

Mi última conclusión es que de modo imperativo, los padres hombres debemos involucrarnos más activamente en la crianza y las labores de cuidado doméstico. Los beneficios serán inmensos: mayor seguridad para los hijos/as, mayor felicidad para los mismos padres; y mayor felicidad, satisfacción profesional y menos carga para las madres.

Asimismo, invito a las madres a compartir sus tareas de crianza con sus esposos. En un comienzo, es cierto, se demorarán más que ustedes en cambiarle los pañales y darle la comida, la vestirán sin combinar los colores, etc. Pero irán aprendiendo de a poco, y al final del día, será beneficioso para todos. Todos saldremos ganando.

6 respuestas a “Papá Mindful”

Poli

Febrero 27, 2017 5:36 pm

Bruno, me encanto tu post. Yo sé en carne propia lo que es contar con conocimientos en desarrollo y educación infantil y colapsar y equivocarse, no una, sino varias veces por estar colapsado. Este fin de semana, mi marido se llevó a la Elo a Arica, fue un viaje de ellos dos y yo me quede con mi hija menor de 6 meses. Fue una gran experiencia para todos, especialmente para mi marido, que comprendió en tres días todo lo que significa estar full day con su hija. Yo por mi parte, estuve todo febrero sin nana y sin jardín, y con una tesis de doctorado que terminar. Por fortuna, conté con apoyo familiar para que cuidarán de mis hijas por algunas horas y el resto del día me hacía cargo de ellas. Y es realmente agotador. Gracias por compartir con todos tus experiencia. La crianza compartida nos hace más felices a todos 🙂

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    vivepresente

    Marzo 2, 2017 7:39 pm

    Gracias Poli!! Totalmente de acuerdo: la crianza compartida nos hace más felices a todos 🙂

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Vicky

Marzo 2, 2017 10:11 pm

Felicitaciones por tu post y se agradece el reconocimiento q haces al trabajo silencioso del dia a día q sin duda es agotador
Tambien yo quiero reconocer y agradecer a todos los papas minful q se las arreglan para estar presentes y que cada dia son mas….
Las madres q trabajamos fuera de casa nos debatimos entre la culpa por dejar botados a nuestros peques y por otro lado el abandono del crecimiento profesional, y en ese sentido el tener la herramienta del mindfulness en la vida diaria es de un valor inestimable tanto para los q criamos como para nuestros niños
Muchas gracias Bruno por abrir este espacio y ojalá muchos padres se sigan sumando

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    vivepresente

    Marzo 2, 2017 10:15 pm

    Cierto Victoria, cada vez somos más los papás mindful. Muchas gracias por tus comentarios!!

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Pamela

Marzo 4, 2017 9:31 pm

Bruno :
Súper interesante el post y me sentí identificada. La crianza es maravillosamente agotadora y las tareas compartidas tienen solo beneficios para toda la familia, como también para el matrimonio.
Gracias por el reconocimiento por labores que a veces no se hacen visibles.

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    vivepresente

    Marzo 6, 2017 11:38 pm

    Gracias a ti Pamela por comentar y compartir. Un abrazo

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